No importa el color del cielo.Quien hace el día bonito eres tú.
Cambiar fondo del poema
No importa el color del cielo,
ni el fulgor de su azul sereno,
quien pinta el día con destello
es tu luz, amor eterno.
Serena brisa, rostro en flor,
tus risas brotan en la bruma,
y aunque el alma vea gris el sol,
tu presencia siempre alumbra.
Así, en tu abrazo encuentro paz,
tus susurros calman la tormenta,
pues el cielo toma tu compás,
y en tu abrazo el corazón se sustenta.
No importa el cielo, ni su color,
cuando tú haces brillar el día,
en cada latido, en cada albor,
vives en mi eterna poesía.