¡Oh viento que acaricias el alma con un susurro que nos trae la calma.
Cambiar fondo del poema
Oh viento suave, susurro eterno,
acaricias el alma en su invierno.
Traes calma en tu danza sutil,
como un río de paz, profundo y gentil.
Eres el canto que envuelve la noche,
la caricia que apaga el reproche.
En tus brazos se duermen las penas,
y en tu abrazo se tornan serenas.
Oh viento que rozas la piel del mundo,
en tu soplo encuentro lo más profundo.
Guardian de secretos, viajero estelar,
tu voz es poesía en el vasto luar.