En la última hoja de otoño,
donde el viento susurra adiós,
escribo versos en tonos marrón
con el sabor del último adiós.
Cada letra es caricia del aire,
cada palabra un eco estival,
y en el vuelo libre del vendaval,
mi poesía se vuelve a alzar.
El árbol desnudo observa el arte
que el tiempo cuidará en su piel;
una página que guarda un instante
donde el otoño fue mi papel.