Creo que será más fácil decir lo que uno piensa hacer.Y sin embargo ser sordos en la práctica,Ya sea si se comenta algo sobre qué es lo bueno que quieran hacer u otra de alguna manera con el mismo fin, estamos atados, estamos enredados por cuerdas de la etiqueta y la desigualdad, hasta que no se rompa eso, nada cambiará a menor que uno esté dispuesto a romper esas reglas que enredan.
Cambiar fondo del poema
En el teatro de palabras lanzadas,
donde promesas flotan en aire estancado,
decimos, creemos, soñamos mañanas,
mientras seguimos sordos, entrelazados.
Hilos de etiqueta cosen pensamientos,
y desigualdad ahoga los intentos,
enredos de normas que atan silencios,
como cadenas de viejos cuentos.
Es más fácil hablar de cambio y vuelo,
que romper las cuerdas y alzar el vuelo,
pero hasta que no se rompan las reglas,
lo no dicho seguirá en el suelo.
El valor de un paso, la fuerza de un hecho,
podría desatar lo que sigue estrecho.
Atrévete, rompe, desanda el camino,
porque en la acción nace el nuevo destino.