Mirando al cielo estrellado contemplo todo su esplendor.Lleno de admiración solamente se me ocurre decir: ¡Buenas noches, amigo!
Cambiar fondo del poema
Bajo el manto estrellado,
el cielo despliega su voz,
con destellos que en su contexto,
cantan poesía en su altavoz.
Asombrado por su danza,
y su eterno parpadear,
sólo puedo en susurranza
una reverencia entonar.
"Buenas noches, amigo,"
murmura mi alma con fervor;
en el vasto silencio abrigo,
un saludo lleno de amor.
A través de luces tímidas,
contemplo el infinito navegar,
ciego ante su vastedad,
mi corazón empieza a soñar.