En el cuadro vemos un capazo lleno de flores, tendido en el suelo y rodeado de color
Cambiar fondo del poema
En el lienzo se tiende un capazo,
colmado de pétalos sutiles,
flores que susurran al ocaso
con aromas de sueños infantiles.
Círculo de colores lo rodea,
un arco iris hecho pincel,
donde la luz y la sombra prevea
un baile de matices sobre la piel.
Cada flor es un verso pintado,
un canto de primavera en flor,
en el suelo un jardín ha brotado,
con la esencia del más puro amor.