Poema de una mujer hablando de hacerle sexo oral a su esposo
Cambiar fondo del poema
En la penumbra suave del anhelo,
mi boca es un canto en secreto.
Bajo el cielo estrellado, me entrego,
en el arte de amarte, me completo.
Como el viento que acaricia el mar,
mis labios recorren tu piel dorada,
un susurro eterno, un dulce navegar,
en la danza silenciosa, la pasión desbordada.
Placer que en el silencio desvela,
nombro el deseo en su forma más pura,
en este acto sublime que revela
nuestro amor, una íntima ternura.