Tristeza hay en mi alma y mi corazón me da cuando escucho o veo tanta apatía por la poesía hasta fastidioso me han dichoTres estrofas
Cambiar fondo del poema
En mi alma siento la tristeza,
como un río que nunca termina,
por la apatía que en la gente pesa,
la poesía perdida en su rutina.
Mi corazón, un tambor cansado,
late lento en esta desolación,
pues tantos han dicho, despreocupados,
que la rima es fastidio, no inspiración.
Mas en mi ser aún la esperanza alumbra,
la palabra es llama que no se apaga,
en cada verso, mi alma se deslumbra,
aunque el mundo olvide, sigo en mi saga.