Mi querida Livonia, hoy te visite y me senti solo por tus calles, nadie conmigo, solo la compañia de mis vecinos los zombis, espero la llegada de un nuevo Horizonte Verde
Cambiar fondo del poema
Mi querida Livonia, hoy anduve en tu calma,
por tus calles desiertas, sentí mi alma
suspirar sola, en la cálida añoranza,
mientras los zombis, mis vecinos, avanzan.
En el silencio gris de tu melancolía,
mi esperanza susurra, ansía su día.
Un nuevo Horizonte Verde, brillante,
donde un futuro prometedor nos aguarde.
En el eco de tus calles, mi anhelo reposa,
esperando el renacer de la vida hermosa.
Oh Livonia, contigo siempre camino,
en soledad, pero firme en mi destino.