Adeste fidelesLaeti triumphantesVenite, venite in BethlehemNatum videteRegem angelorumVenite adoremus, venite adoremusVenite adoremus DominumEn grége relictoHúmiles ad cúnasVocati pastores appróperantEt nos ovántiGrádu festinémusVenite adoremus, venite adoremusVenite adoremus DominumAetérni ParéntisSplendórem aetérnumVelátum sub cárne vidébimusDéum infántemPánnis involútumVenite adoremus, venite adoremusVenite adoremus Dominum
Cambiar fondo del poema
En Belén la noche, suave luz del alba,
cantan los fieles con voz triunfante.
Pastores humildes, con almas exaltadas,
ven a ver al Niño, Rey de los ángeles.
Dejando al rebaño, hacia el pesebre van,
corazones fervientes, pasos jubilosos.
El esplendor eterno, velado en carne está,
Adoremos juntos al Señor glorioso.
A la cuna llegamos, con amor profundo,
un Niño envuelto en paños nos revela.
El Verbo eterno, del Padre reflejo,
Adoremos al Niño, en la tierra y el cielo.