Y todo mientras la puesta maravillosa de sol da paso a una luna aún más bella
Cambiar fondo del poema
Bajo un cielo de fuego se oculta el día,
las nubes danzan en un abrazo dorado,
el sol se despide con su luz tardía,
y el mar refleja su adiós callado.
Viene la luna, espléndida y serena,
con su manto plateado y su aire de reina,
las estrellas la escoltan, en fila ordenada,
y la noche, en su embrujo, queda encantada.
En el horizonte, un suspiro se escucha,
la tierra respira en tranquila meditación,
todo se duerme bajo el hechizo de su ducha,
mientras las sombras cantan una dulce canción.