Con la música de Alba para dos, un mundo de ensueño te envuelve por doquier. ¡Gracias Carlos!
Cambiar fondo del poema
En el alba, dos acordes resplandecen,
Carlos, tus notas ondean en danza,
un mundo de ensueño se adormece,
donde la magia a cada paso se alcanza.
Melodías tejen suaves caminos,
en susurros de violines que embriagan,
cada compás transforma destinos,
y al alma con dulzura la apagan.
Gracias a ti, Carlos, por crear el arte,
que en susurros de luz al alma toca,
con cada nota eres capaz de forjarte,
un universo que en sueños se evoca.