Lo básico solamente es como el borde de una hoja, pero hace falta ser cuerdo como para viajar en su profundidad, las cualidades forman parte del humano lustre, más la transcendencia debe ser meta humana, y borrar su limitación La obediencia, es entonces aquel arte que el humano lo tomó bizarro, lanzaron su belleza a los débiles, y se torna lo puesto en aquellos. La imperfección no debe ser excusa, levantarse y caer debe ser un arte de la persistencia. Ser humano de polvo y error, pase lo que pase según sea tu vida.Ser humano de polvo y conciencia, pase lo que pase según tus dones.Pase lo que pase según sea la humanidad.
Cambiar fondo del poema
En el filo de la hoja, hilo de esencia,
donde habita el arte de la cordura,
viajamos en busca de la trascendencia,
desafiando la limitación oscura.
Las cualidades, lustre humano que reluce,
como joyas pulidas por la experiencia,
obediencia distorsionada que aplasta,
en almas nobles, belleza reverencia.
La imperfección no es razón ni pausa,
es danza de quien cae y se levanta,
arte persistente que al humano causa
un renacer cuando el alma canta.
Ser polvo y error, humano consciente,
navegamos conforme a nuestras vidas;
ser polvo y conciencia, al fin dirigente
conforme dones y rutas decididas.
Así la humanidad, en su camino,
marca su senda, rumbo al destino.