Los amigos que me encuentroMe preguntan, que si yo sé de tu vidaY yo no séQué si ya cicatrizaron las heridasDe un amor que pudo haber sido y no fueCinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En un café de sombras y de risas,
me cruzo con aquellas voces queridas,
preguntan si en mis ojos hay cenizas,
si sé de tus días o de tus heridas.
Alzo la vista, busco en el silencio,
la verdad es un río que no pasa,
no sé si entre cuerdas de un viejo laúd,
has hallado la paz en esa casa.
Las preguntas flotan como hojas al viento,
de un amor que como estrellas cayó,
de aquel sueño que sin dudar fue el centro
de un cielo nocturno que el día apagó.
Quizás ya sanaron tiempos de dolor,
quizás con las aguas el tiempo partió,
y entre el rumor de las olas, un amor
se esfumó como un eco que en la brisa quedó.
Pero no sé, en mi pecho queda el misterio,
de un amor posible que danza sin cesar,
amigos preguntan, en un tono serio,
mientras el recuerdo empieza a saltar.