Cada hijo nos llena el corazón de amor y felicidad. Pero tú, mi nieto Marcos, desbordas mi corazón de ternura y amor. Te amo mi ángel bello, y te cuidaré mientras yo viva, no importa qué grande seas, siempre serás mi bebé, el consentido de mi corazón.Marcos, eres la luz que ilumina cada momento de nuestras vidas. Tu risa y curiosidad llenan nuestros días de alegría. Recuerda que eres profundamente querido y amado sin medida. Verte crecer y aprender me llena el corazón de orgullo y amor.Marcos eres vida, fuerza, amor, alma, la riqueza de nuestra familia. Eres un pedazo de corazón fuera de tu cuerpo. Decir: "Ya soy abuel@" es como decir: "Tengo una razón más para vivir". Decir nieto es vivir con un corazón renovado y feliz.
Cambiar fondo del poema
En el jardín del tiempo floreces,
Marcos, mi ángel, mi dulce consuelo,
cada sonrisa tuya, un rayo de sol,
cada paso, un latido nuevo.
Eres la chispa de amor en mi vida,
consentido de mi vuelo eterno,
mi corazón canta alegre por verte,
te abrazo mientras el mundo gira lento.
Pequeño faro que guía mi alma,
con tu risa el día entero iluminas,
tu curiosidad, un susurro de sueños,
la riqueza de nuestra familia divinas.
Siempre serás mi niño amado,
mi razón, mi fuerza infinita,
Marcos, mi vida, mi plenitud,
mi corazón, en ti palpita.
Decir "ya soy abuel@" es proclamar
que en ti encontré mi hogar renovado,
nieto querido, mi luz, mi verdad,
mi corazón eternamente enamorado.