A mi nieto,Hay muchas formas de decir “te quiero”, pero hoy quiero hacerlo con estas palabras, en esta carta que está escrita con amor.Verte crecer ha sido uno de los mayores regalos de mi vida. Cada una de tus etapas ha dejado una huella imborrable en mi alma. No solo eres mi nieto: eres una parte de mí, un pedacito de amor que camina por el mundo con su propia luz.Quiero que nunca olvides lo valioso que eres. No por lo que logras, ni por lo que los demás ven, sino por lo que llevas dentro: tu bondad, tu sensibilidad, tu fuerza para levantarte, tu forma de cuidar a los que amas. Esas son las cosas que realmente importan.La vida no siempre es fácil, y habrá momentos en los que dudes, en los que sientas miedo, en los que te preguntes si estás en el camino correcto. Y está bien porque lo importante es que no dejes olvides quien eres, que escuches esa voz interior que te guía con verdad y amor.Recuerda que no estás solo. Aunque pasen los años, aunque la vida nos lleve por distintos caminos, siempre estaré contigo de alguna forma: en tu memoria, en lo que te enseñé, en cada gesto de cariño que compartimos.Te mando un abrazo muy grande.
Cambiar fondo del poema
A mi querido nieto, en versos lo expreso,
en esta carta, con amor, un confesionario.
Te quiero, en susurros del viento travieso,
mi corazón se expande con un eco necesario.
Verte crecer, un presente sin medida,
cada etapa esculpe mi alma en herencia,
no solo eres nieto; eres vida compartida,
un rayo de amor en constante presencia.
Nunca olvides, querido, tu esencia preciosa,
no por lo externo, ni logros concretos,
sino por tu bondad, tu alma generosa,
tu fuerza interior y tus sueños secretos.
La vida a veces será un reto incierto,
con dudas y miedos, caminos que cruzar,
pero no temas, confía en tu centro,
esa voz interior que te vuelve a guiar.
No estás solo, aunque caminos se distancien,
en tu recuerdo, mis lecciones contigo,
en gestos de cariño, lazos que se anclen,
te envío un abrazo, el más grande abrigo.