En el lindo amanecer, contemplando la aparición del sol, y sentado en la mesa de la terraza, con el humo del café te deseo además de unos buenos días, un maravilloso puente.
Cambiar fondo del poema
En el lindo amanecer, dorada canción,
el sol despliega su tímido rubor,
y yo, en la mesa, encuentro mi rincón
con humo de café y un cálido amor.
Te deseo el más bello despertar,
con rayos de luz y un puente brillante,
que cada sorbo sea un suspiro al volar,
hacia días de paz, un regalo constante.
Que el alba murmure su dulce ofrecer,
buenos días, camino al infinito placer.