Cuando el artista toma un cuadro y lo presenta en blanco y negro trata de llegar más íntimamente a su público a la vez que produce la sensación del disfrute.
Cambiar fondo del poema
En un lienzo de sombras, fluye
la danza de la luz, cerrada,
con pinceladas sinceras, huye
de la multitud pintada.
El blanco susurra historias
y el negro, suspiros callados;
entre susurros se forjan memorias,
de matices despojados.
Nos lleva el arte a un umbral
donde el alma, leve, escucha;
en la gama del gris, se siente igual
el goce que dulcemente lucha.
Así, el artista teje el momento,
en siluetas íntimas, se entrega;
el blanco y negro, en su intento,
el corazón con delicadeza llega.