En la plaza, luces navideñas.Para animar el espíritu, buena música.Y para entonar el cuerpo, chocolate y churros.¡Qué viva la alegría de mi pueblo!
Cambiar fondo del poema
En la plaza, luces brillan,
luces de navidad en derroche,
con espíritu alegre y zafir,
la música es nuestra noche.
El aroma del chocolate
y los churros en calidez,
entolan el cuerpo al instante,
de alegría es la embriaguez.
¡Qué viva mi pueblo festivo,
en luces y risas envuelto!
El alma se siente vivo,
y el corazón siempre despierto.