En el abrazo del cielo y la roca,
se alza majestuosa, sin prisa ni ocaso,
la montaña guarda en su pecho,
secretos de un mundo dorado.
Verde cumbre que toca las nubes
y en su silencio cuenta historias,
día y noche vigila la estrella,
faro eterno en tiempos de gloria.
Hoy celebramos su fuerte presencia,
maestra del eco y del viento,
un mensaje de paz nos entrega:
protegerla es cuidar nuestro tiempo.