Marcos y su yayo cantan La noche del 5, como homenaje a su director Txema, que los estará oyendo allá donde esté.La música como elemento de unión familiar.
Cambiar fondo del poema
En la noche del cinco, se eleva la voz,
Marcos y su yayo, en su canto hay sol.
Melodía sincera, un homenaje fiel,
a Txema, que escucha en su eterno vergel.
Los acordes flotan, cual vínculo eterno,
la música une, en abrazo tierno.
La familia canta, en un lazo sutil,
las notas viajan en un soplo gentil.
Desde el cielo Txema, atento estará,
con sonrisa serena, su alma brillará.
Pues en cada verso, en cada canción,
vive la memoria, la unión, la razón.