Después de un bello amanecer, para un ¨Buenos días¨, un momento de disfrute haciendo deporte con las amigas.
Cambiar fondo del poema
Tras el alba que pinta el cielo,
envuelvo el día con saludos suaves,
la brisa fresca trae murmullos,
en el parque, risas de claves.
Los rayos juegan en las hojas,
saltan risueños en la piel,
corazones laten al unísono,
sintiendo el ritmo, rompiendo el baquel.
Con amigas a mi lado corro,
sobre el pasto, bajo el sol naciente,
en cada paso se teje un lazo,
de energía y alegría ardiente.
Por cada giro, por cada salto,
un "buenos días" de vida colma,
el deporte es danza que despierta,
y un instante de dicha asoma.