La nieve danza suave en la mañana,
el brillo de las luces en el hogar,
los ojos de los niños se iluminan,
hay paz y amor, un dulce despertar.
En el aire flota el aroma a canela,
los villancicos abrazan el corazón,
familia unida en cálida estela,
la alegría envuelve cada rincón.
Es la magia de dar y compartir,
en un susurro sereno, descubrir,
que lo que más me gusta de la Navidad
es el amor que aquí vuelve a latir.