En el rincón del alma, un farol ardiente,
mi ilusión mayor es nunca dejar de soñar,
tejiendo esperanzas en la mente,
un mar de sueños que nunca deja de brillar.
A cada amanecer mi espíritu renace,
con nuevas metas se colorea el portal,
mi ilusión es que jamás la ilusión se deshace,
seguir soñando, mi deseo perpetuar.
En el viento susurrante de un día incierto,
brotan promesas de un futuro resuelto,
mi corazón, un libro siempre abierto,
donde las ilusiones vuelven su eco eterno.