Un poema sobre una chica que se llama mariona que es enfermera que despues de un duro dia en el hospital se hace un baño se pone un video y se toca con un juguete vibrador
Cambiar fondo del poema
En el hospital, Mariona se esmera,
con sus manos de luz y alma sincera,
cura heridas, alivia el pesar,
en cada gesto, un susurro de mar.
Al llegar la noche, busca su paz,
un baño cálido, su ritual fugaz.
Encender un video, dejarse llevar,
y en el silencio, su mundo liberar.
Con un juguete, un vibrante fulgor,
encuentra en el placer un nuevo color.
En soledad, la vida danza, vuela,
la bruma del día se torna en acuarela.
Mariona, un momento de quietud halla,
donde el reloj del mundo ralentiza su talla.
Y tras la jornada, en su íntimo rincón,
escucha en su cuerpo un eco de canción.