Estoy desde la tumba del vacío, fuera de un hogar, que no sé si será hogar, Desde aquí arriba no veo país ni raza.Solo veo a una sola tripulación viajando junta en un astro frágil, perdida en la oscuridad.
Cambiar fondo del poema
Desde la tumba del vacío,
donde el hogar es un susurro,
observo la bóveda sin nación,
sin raza, sin signos de murmullo.
Desde aquí arriba, el mundo es uno,
una frágil embarcación perdida,
una tripulación de sueños y estrellas
navega en la vasta noche sin ida.
Juntos, bajo un solo cielo,
en un astro de cristal y esperanza,
somos polvo de eternas luces,
unidos en la danza.