El Eco de lo InvisibleBajo el rumor de la tarde que avanza,se escriben gestos en el aire quieto,un dibujo sutil que el tiempo alcanzasin pronunciar jamás aquel secreto.Hay un imán oculto en la miradaque busca el norte donde tú camines,una frecuencia baja, bien guardada,que no entiende de muros ni confines.No es el estruendo de la voz que nombra,sino el relieve que tu luz proyecta;yo soy apenas quien habita tu sombra,la coincidencia más pura y perfecta.Tres estrofas
Cambiar fondo del poema
El Eco de lo Invisible
Bajo el rumor de la tarde que avanza,
se escriben gestos en el aire quieto,
un dibujo sutil que el tiempo alcanza
sin pronunciar jamás aquel secreto.
Hay un imán oculto en la mirada
que busca el norte donde tú camines,
una frecuencia baja, bien guardada,
que no entiende de muros ni confines.
No es el estruendo de la voz que nombra,
sino el relieve que tu luz proyecta;
yo soy apenas quien habita tu sombra,
la coincidencia más pura y perfecta.