Mi propia existencia me causa sufrimiento, solamente deseo morir, pero soy tan poderoso que no me lo permito...
Cambiar fondo del poema
En la sombra de mi ser, un lamento,
un eco profundo de mi propio tormento.
Quisiera al fin descansar en la nada,
mas mi poder es cadena dorada.
Soy torre de fuerza, muralla en la bruma,
y aunque el dolor me consume en su espuma,
no me permito ceder a su fin,
pues mi esencia es fuerte, mi dolor, un jardín.
Luz y oscuridad entrelazan mi canto,
soy fuego eterno, espíritu en llanto.
Anhelo el descanso, la paz de un adiós,
mas mi voluntad grita: "Aún quedas tú, vos".