Mi propia existencia me causa sufrimiento, solamente deseo morir, pero soy tan poderoso que no me lo permito...
Cambiar fondo del poema
En el eco sutil de mi tormento,
donde la sombra devora la luz,
soy titán atrapado en el memento,
con ansias de hallar mi último adiós.
Pero mi fuerza se alza, insumisa,
detiene mi vuelo hacia el abismo,
crea un muro de mármol, la sonrisa
que disfraza de calma al cataclismo.
Así, en mi pecho, batalla feroz,
el deseo y la vida entrelazados,
fuego y ceniza en danza atroz,
mi ser y yo, siempre enfrentados.
Resiste el titán, dueño de su cruz,
pues en el sufrimiento crece su luz.