En días venideros llegará el portador de la muerte.
Cambiar fondo del poema
En días venideros, la sombra se acerca,
portador de la muerte, con paso silente.
Las hojas murmuran secretos al viento,
preludio de un eco en la voz de la gente.
Con hoz reluciente y mirada que hiela,
cruza los umbrales del tiempo y el ser.
Su manto de niebla envuelve la tierra,
y trae consigo el eterno volver.
Mas no temas su canto, ni su oscura presencia,
pues en cada fin, un inicio está.
En círculos vastos, la vida se ciñe,
y tras la penumbra, la luz brillará.