Karen,tu nombre suena como un susurroque el corazón aprende de memoria;en tu mirada se aquieta el mundoy en tu sonrisa empieza mi historia.Eres luz serena en mis días inciertos,calma suave cuando todo tiembla;amarte es descubrir que lo simplepuede ser eterno cuando se siente de veras.Hoy no te ofrezco promesas vacías,solo este amor que crece sincero:caminar contigo, Karen querida,y hacer de cada instante un “te quiero”.Tres estrofas
Cambiar fondo del poema
Karen, tu nombre suena como un susurro
que el corazón aprende de memoria;
en tu mirada se aquieta el mundo
y en tu sonrisa empieza mi historia.
Eres luz serena en mis días inciertos,
calma suave cuando todo tiembla;
amarte es descubrir que lo simple
puede ser eterno cuando se siente de veras.
Hoy no te ofrezco promesas vacías,
solo este amor que crece sincero:
caminar contigo, Karen querida,
y hacer de cada instante un “te quiero”.