Aunque sea un día lluvioso no dejará de ser un día maravilloso.
Cambiar fondo del poema
Bajo el manto de la lluvia,
baila el mundo sin cesar,
cada gota es una pluma
que al alma viene a besar.
El cielo gris, cual poeta,
escribe versos de amor,
en el charco, la silueta
refleja sueños de flor.
Aunque llore el firmamento
en su canto melodioso,
no hay lluvia que apague el viento
de un día maravilloso.