Aunque la yaya Pepa hace años que nos dejo, su memoria permanece intacta en aquellos que la quisimos y la queremos. Querida yaya, siempre estarás en nuestro corazón.
Cambiar fondo del poema
En un rincón del alma, vive Pepa,
su risa es eco de un tiempo vivido,
tejió con amor el lazo querido,
entre sus brazos, el mundo se aquieta.
Aunque la yaya hace años partió,
su memoria es faro en la tormenta,
cada susurro en el viento la cuenta,
en cada latido su amor quedó.
Tus manos de hilo, tus ojos de paz,
nos guían en noches aún sin estrellas,
te guardamos siempre, dulce yaya,
en nuestro corazón, jamás te irás.