Llegaste en el momento más increíble e importuno de mi vida cuando creía todo perdido pero todo fue increíble hasta su fin
Cambiar fondo del poema
Llegaste al filo de un sueño roto,
como sol que asoma tras la tormenta,
cuando creía en la noche eterna,
fuiste brisa que al alma reinventa.
En el caos de días grises,
tú, milagro que el destino esconde,
arrancaste de mi pecho cicatrices,
en lo absurdo, un amor que responde.
Fuiste instante de luz y desvelo,
un relato breve de esplendores,
aunque al partir fuiste un duelo,
dejaste eternas las canciones y flores.