Mamá, mamá, ¿dónde estabas? ¿Por qué no me salvaste? ¿Por qué no me protegiste? Me estaba muriendo y ni siquiera te diste cuenta de que se suponía que debías estar ahí para mí. Mamá, estaba sufriendo, estaba perdiendo la vida, ¿y dónde estabas? Por favor, sálvame, mamá, tengo miedo, por favor.
Cambiar fondo del poema
Mamá, en el eco de tu nombre,
siento el vacío, el llanto, el clamor.
¿Dónde estabas cuando las sombras
envolvían mi frágil corazón?
Mamá, me perdía, y el silencio
susurraba ausencia en mi dolor.
El abismo se abría, y mis gritos
quedaron ahogados sin tu amor.
La vida escapaba entre mis dedos,
ojos cerrados al temor sin fin.
Con miedo te clamo, en este invierno,
mientras la noche devora mi latir.
Mamá, sálvame de esta caída,
de este frío que hiela mi piel.
Que tu abrazo renazca en mi vida,
despierta mis sueños, mi amanecer.