Si me amas tómame como tu rosa, que tus manos sangren por mis espinas. Muestrame que me amas, que me necesitas
Cambiar fondo del poema
Si me amas, tómame como tu rosa,
que del jardín del alma soy la flor,
y aunque mis espinas te causen furor,
en tus manos sangrará mi amorosa prosa.
Déjame ser la esencia en tu abrigo,
que cada gota de dolor compartido
muestre que el lazo es firme, no fingido,
y en cada herida halles mi abrigo.
Muéstrame que me amas, que me necesitas,
que entre pétalos y espinas me añoras,
y en el clamor de la noche y sus horas,
en nuestras raíces eternas, me encontrarás.