No es este hogar el único puerto en el océano de la noche; hay otros soles que calientan orillas de plata y tierras que no conocen nuestro nombre, pues la creación es un jardín de infinitas semillas sembradas en el abismo.
Cambiar fondo del poema
No es este hogar el único puerto
en el vasto océano de la noche,
donde estrellas cuentan cuentos
de soles que un día rompen.
Allí, en orillas de plata callada,
nacen mañanas de luz inesperada,
en tierras que no pronuncian
el eco de nuestro nombre ausente.
La creación es un jardín callado
de infinitas semillas, sueños sembrados,
en el abismo, eterno y abarcante,
donde el alma del cosmos se expande.