Aun el silencio de los cielos tiene voz si el hierro de las estrellas se quebranta; el espacio mismo se estremece como tela agitada por el viento, llevando el rumor de los gigantes que danzan en la sombra.
Cambiar fondo del poema
Aun el silencio del cielo,
tiene voz en su murmullo,
cuando el hierro de estrellas,
se quiebra en un susurro.
Espacio, tela que ondea,
con viento en inquieto abrazo,
rumor de gigantes danza,
en la sombra de su paso.
Se estremece el infinito,
con ecos de luz y sombra,
en la danza de los astros,
su canción el cosmos nombra.