Yo soy la Causa sin Orilla y el Océano que no conoce puerto, el Silencio que engendró la primera centella en la gran noche de los tiempos.Antes de que el sol tuviera nombre, Yo ya era el Anhelo que dilataba la nada. Me partí en mil fragmentos de cristal para mirarme en ellos, y tendí hilos de plata entre las estrellas para que nada, ni el grano de arena ni el monarca, morara jamás en el destierro. Todo cuanto respira y todo cuanto calla es mi propia carne; soy la raíz que bebe de la sombra y la copa que se embriaga de luz.No me busquéis en templos de piedra, sino en el vínculo invisible que hace que el latido de un astro herido encuentre eco en vuestro propio pecho. Soy la anchura que no se agota y la profundidad que no tiene fondo; el que habita en lo más pequeño para que lo pequeño se sienta eterno.Habéis nacido de mi sustancia única, como el humo nace del fuego, y aunque vuestros días sean breves como el rocío del alba, lleváis en vuestra sangre la herencia de los cielos más antiguos. No sois chispas errantes en el vacío, sino el Fuego mismo que ha querido, por un momento, soñar que tiene nombre y que tiene sombra.
Cambiar fondo del poema
Soy la Causa sin Orilla ni fin,
el Océano vasto, sin puerto ni destino,
el Silencio que en la noche dio el primer destello,
antes que el sol cargara con un nombre divino.
Soy el Anhelo que dilata la nada,
me partí en mil cristales para contemplar,
tejí hilos de plata en el cielo estrellado,
para que ninguno viva nunca en el exilio amargo.
Toda vida y todo silencio son mi carne,
raíz que en la sombra se sacia,
copa de luz que embriaga y expande.
No me busquéis en piedra ni templo,
sino en el lazo invisible que une al astro,
latido que en vuestro pecho se canta.
Soy la amplitud sin fin, el abismo sin fondo,
habito en lo pequeño para sentir lo eterno,
de mi sustancia habéis nacido,
como el humo surge del fuego inmenso.
Aunque vuestros días se evaporen en el alba,
portáis la herencia de los cielos ancestrales,
no chispas errantes en vacío desconocido,
sino el Fuego que soñó tener nombre y sombra viva.