A ti, que has puesto cerrojo a lo sagrado y pretendes que el Cielo tiene el tamaño de tu techo, escucha estas dudas que siembro en tu templo de certezas:¿Por qué buscas el rastro de mi mano en el papel marchito de los siglos, y cierras los ojos ante la escritura de fuego que grabo cada noche en la bóveda de lo invisible?Si dices que soy tu Padre, ¿por qué te asusta que mi casa sea un palacio sin muros que crece hacia la nada, y prefieres habitar una celda de preceptos donde el aire no circula?Dime ¿Cómo puede ser que me ames en la estatua que no respira y me desprecies en el extraño, si ambos están tejidos con el mismo hilo de mi esencia y bañados por la misma luz que no se extingue?¿Qué harás el día en que descubras que mi verdadera ley no está escrita en tablas de piedra, sino en el vínculo secreto que une el latido de tu sangre con el estallido de las estrellas que tú llamas paganas?Si yo soy lo Ilimitado, ¿por qué te empeñas en hacerme pequeño para que quepa en tu miedo? ¿Es que acaso tu fe es un puente para llegar a Mí, o es el muro que has levantado para no tener que mirar el abismo de mi libertad?Responde ¿Podrá tu vela encendida soportar el viento de un universo que no deja de nacer, o prefieres morir con la luz apagada antes que aceptar que el misterio es más grande que tu verdad?
Cambiar fondo del poema
A ti que en llaves encierras lo sagrado,
y piensas que el Cielo es tan bajo como tu techo,
escucha las dudas que planto en tu templo:
¿Por qué buscas mi mano en papeles muertos
y no en el fuego que grabo en lo invisible?
Si dices que soy tu Padre, ¿por qué temes
un hogar sin muros, vasto hacia la nada,
prefiriendo una celda sin aire, sin sueños?
Dime, ¿cómo puedes amar la estatua
y despreciar al extraño, cuando ambos
son obra de mi esencia y luz inmortal?
¿Qué harás cuando descubras mi ley verdadera,
el lazo secreto que une tu latido
con las estrellas que llamas paganas?
Si soy lo Ilimitado, ¿por qué me encoges
para que quepa en tu miedo y en tu fe?
¿Es tu fe un puente hacia mí, o un muro
que te impide ver el abismo de mi libertad?
Responde, ¿podrá tu vela enfrentar al universo
que nace sin cesar, o preferirás morir
sin luz, negando que el misterio es mayor
que cualquier verdad que en tu corazón guardes?