El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones, solo observa, salvate y también a los tuyos a nadie más.
Cambiar fondo del poema
En la senda al abismo temido,
donde las intenciones brillan,
el oro de las palabras perdido,
las sombras en la tarde se afilan.
Solo observa, silencio salvaje,
no uses las promesas del viento;
cuida tu bosque y tu viaje,
salva a los tuyos sin tormento.
Que al final del camino vistoso,
donde se tejen las ilusiones,
es tu corazón, el refugio hermoso,
la brújula en mil direcciones.