Eres una silueta efímeraQue lo etéreo tiñe en delicada frescura,Un breve aire de las hojas,Una forma intangible Un escultura de arcilla dejada del vasto Olimpo, ¡Eres tan hermoso, por eso te dejaron! Aquellas mejillas son suaves donde roza el rocío sobre la verde hoja.Un tesoro perdido en la Bruma,Tus ojos son vastos como el cielo, sus colores no hayan sitio en su cielo.Incluso un poco más de lo que imagino, Aquel porte que parece perdido, pero que todo le pertenece, ese aire se mece tras estadías de siglos y eras, eres, simplemente eres.
Cambiar fondo del poema
Eres una silueta efímera,
que lo etéreo tiñe en delicada frescura,
un aire breve que acaricia hojas,
una forma intangible,
escultura de arcilla dejada por el vasto Olimpo.
¡Eres tan hermoso, y por eso te dejaron!
Aquellas mejillas suaves,
donde el rocío roza sobre la verde hoja,
tesoro perdido en la bruma,
tus ojos, vastos como el cielo,
colores que su propio cielo no hallan.
Eres un poco más de lo que imagino.
Aquel porte parece perdido,
pero todo le pertenece,
ese aire se mece tras siglos y eras,
misterio en la brisa que pasa.
Eres, simplemente eres.