Luz la mujer que me gustaba en el colegio y por miedo nunca le confesé mi amor y hoy me arrepiento de no haberlo hecho hoy en día nuestro amor no puede ser ya que cada quien tiene su hogar y aua hijos pero si dueleCinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En la tarde dorada de mi escuela,
tan clara como el amanecer,
vi a Luz, la estrella más bella,
y en mi pecho un secreto guardé.
Su risa era un canto de río,
sus ojos, un cielo de mar,
pero el miedo tejió mi destino
y guardé mi amor en su marfil altar.
Hoy vivimos caminos distintos,
cada cual con su propio hogar,
con hijos que pueblan los sueños
que hace años no supe alcanzar.
El tiempo no cura el silencio,
ni apaga ese fuego interior,
lamento el susurro callado,
y esa sombra de lo que no fue amor.
A Luz, quien nunca supo mi canto,
le dejo en las olas del ayer,
un lamento que en el viento acuna,
una historia que nunca pudo ser.