Mi querida amiga de alma sincera,
en quien mis deseos encuentran primavera,
te escribo estos versos, ansioso sendero,
donde la pasión se vuelve sincero.
No es el acto mundano lo que aquí declaro,
sino el arte en palabras que humildemente preparo,
un tributo ferviente a lo que compartimos,
un lazo de sueños que juntos tejimos.
Con respeto y cariño eterno,
mi corazón habita en este cuaderno,
donde el amor, en su forma pura,
es un canto de vida que siempre perdura.