Quisiera que fueras esa gota de agua que calmes mi sed de amor en este desierto que es mi vidaCinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En este desierto vasto y callado,
mi ser clama un alivio sincero,
quisiera que fueras gota presente,
esa chispa de agua en mi sendero,
calmando el ardor de este aventurero.
Si fueras el cielo en mi horizonte,
refrescarías las arenas ardientes,
en los oasis de amor y destino,
donde el silencio esconde torrentes,
y el corazón guarda sueños valientes.
Tu rayo sutil de agua cristalina,
serías mi savia, mi dulce canción,
un refugio en la aridez tan fina,
navegando en el viento con pasión,
desechando la angustia, la desilusión.
Brotarías en mi alma cual río,
llevando la vida en cada gotita,
donde se encuentren mis ansias perdidas,
hallarías la calma que se necesita,
un amor eterno cual paisaje infinito.
Y cuando el ocaso del desierto despida,
tus gotas de amor serán mi poesía,
saciarán la sed que el alma anida,
transformando mi vida en melodía,
en el que cada verso es pura alegría.