Susurran las grietas historias dormidas,un eco que habita en cada rincón,donde dos almas se encuentran unidasbajo el amparo de esta construcción.Amor entre paredes, firme y sereno,un mundo privado tras el umbral,lejos del ruido, del barro y el trueno,en un refugio que es casi sagrado y ritual.No importa el cemento ni el frío del muro,si el fuego de adentro no deja de arder;es este recinto el sitio más purodonde la vida se vuelve a encender.Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Susurran las grietas historias dormidas,
un eco que habita en cada rincón,
donde dos almas se encuentran unidas
bajo el amparo de esta construcción.
Amor entre paredes, firme y sereno,
un mundo privado tras el umbral,
lejos del ruido, del barro y el trueno,
en un refugio casi sagrado y ritual.
Aquí las sombras danzan con lo eterno,
penetrando hondo en nuestro sentir,
y el tiempo se detiene, suave y tierno,
como un suspiro dispuesto a latir.
No importa el cemento ni el frío del muro,
si el fuego de adentro no deja de arder;
es este recinto el sitio más puro
donde la vida se vuelve a encender.
Miradas que cruzan sin prisa ni miedos,
dibujan un lazo que nunca se irá,
y tras estos muros hallamos los credos
que el alma conjura en su catedral.