veces la vida no te dice nada, te enseña,con el lenguaje oculto de una herida,con la tarde gris que el alma despeñay el eco de una fe casi perdida.Te muestra en el silencio la paciencia,en cada adiós, la fuerza de soltar,y en la tormenta siembra la experienciade quien aprende incluso al naufragar.A veces la vida no te dice nada, te enseña,que hasta la noche anuncia un nuevo sol,que el dolor no destruye: nos diseñamás hondos, más humanos, con control.Nos da lecciones hechas de memoria,de cicatrices vueltas claridad,y escribe sin palabras nuestra historiacon tinta de valor y dignidad.Así comprendí, después de la tormenta,que no todo final es despedida,pues donde el alma llora y se reinventa,también florece el pulso de la vida.Y aunque el destino calle y no responda,a veces la vida no te dice nada, te enseña,como el mar que en su vaivén más hondoguarda la luz que al corazón despeja.La frase la vida a veces no te dice nada pero te enseña debe aparecer en el poema Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
A veces la vida no te dice nada, te enseña,
en el lenguaje oculto de la herida,
cuando la tarde gris el alma despeña
y el eco resuena de la fe perdida.
Te muestra en el silencio la paciencia,
y en cada adiós, la fuerza de soltar,
en la tormenta siembra la experiencia
de quien aprende incluso al naufragar.
La oscuridad anuncia un nuevo sol,
el dolor no destruye: nos diseña
más hondos, más humanos, con control,
con lecciones que el alma se empeña.
Escribe nuestra historia sin color,
con cicatrices vueltas claridad,
y nos otorga a todos el valor
de hallar en el coraje dignidad.
Así, comprendí que después del enojo,
no todo final es una despedida,
donde el alma llora y se reinventa,
también florece el pulso de la vida.