Hay una luz que en tu silencio habita,y en mi latido aprende a pronunciarse;te nombro suave y el mundo se marchita,como si amar fuera apenas rozarse.En tu mirada tiembla mi destino,lento, profundo, casi inadvertido;eres la pausa que traza mi camino,la dulce causa de todo sentido.Y en esta necedad de ti persisto,como la brisa fiel a la mañana;no es urgencia, es un fuego nunca visto,que arde sin prisa y nunca se desgrana.Así te quedas, leve y necesario,como un suspiro en medio de la vida;no hay exceso en este amor callado,solo la sed de tu presencia encendida.La frase necesidad de ti debe aparecer en el poemaCinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Hay una luz que en tu silencio habita,
y en mi latido aprende a pronunciarse;
te nombro suave y el mundo se marchita,
como si amar fuera apenas rozarse.
En tu mirada tiembla mi destino,
lento, profundo, casi inadvertido;
eres la pausa que traza mi camino,
la dulce causa de todo sentido.
Y en esta necesidad de ti persisto,
como la brisa fiel a la mañana;
no es urgencia, es un fuego nunca visto,
que arde sin prisa y nunca se desgrana.
Así te quedas, leve y necesario,
como un suspiro en medio de la vida;
no hay exceso en este amor callado,
solo la sed de tu presencia encendida.
Serás el eco en mi tiempo silente,
la melodía que el alma decora;
en cada sombra estarás presente,
consuelo eterno que nunca evapora.