Cuando el amor llama en silencio,no pregunta el reloj ni la edad,llega como un viento ligero,conquistando alma y voluntad.Sin aviso, se cuela en tu ser,huésped fiel de un capricho divino,se posesiona del latir y el querer,sin destino ni tiempo argentino.El corazón, dócil al conjuro,con fuerza de un río desborda,y en su pasión, eterno y puro,el amor, sin fronteras, se aborda.|Cambia la palabra argentino al final de la segunda estrofaCuatro estrofas
Cambiar fondo del poema
Cuando el amor llama en silencio,
no pregunta el reloj ni la edad,
llega como un viento ligero,
conquistando alma y voluntad.
Sin aviso, se cuela en tu ser,
huésped fiel de un capricho divino,
se posesiona del latir y el querer,
sin destino ni tiempo genuino.
El corazón, dócil al conjuro,
con fuerza de un río desborda,
y en su pasión, eterno y puro,
el amor, sin fronteras, se aborda.
Un suspiro, esencia del viento,
aviva el fuego de mil estrellas,
sin temer al paso del tiempo,
el amor, sin barreras, se sella.