Ella no llega: sucede,como la noche que arde sin prisa,como un susurro que se enreda en la piely desata silencios que tiemblan.Tiene en los labios un misterio tibio,una promesa que no se nombra,y en la curva lenta de su cuellohabita un incendio que no se apaga.Se inclina, y el mundo se vuelve pulso,un latido húmedo, contenido,mientras sus dedos recorren el airecomo si tocaran lo invisible del deseo.Y quien la mira no vuelve intacto,queda desnudo más allá del cuerpo,porque ella no seduce… atraviesa,y deja el alma ardiendo en secreto.La frase desnuda mi alma sensual debe aparecer en el poemaCinco estrofas
Cambiar fondo del poema
Ella no llega: sucede despacio,
como la noche que arde sin prisa,
un susurro que enreda y resbala,
desata silencios que tiemblan,
y cada sombra se vuelve caricia.
En sus labios un misterio tibio,
una promesa que el viento calla,
y en la curva suave de su cuello
arde un incendio que nunca se apaga,
como fuego que el alba no alcanza.
Se inclina, y el mundo es un pulso,
un latido húmedo, tan contenido,
mientras sus dedos dibujan el aire
tocando lo oculto del deseo,
desnuda mi alma sensual sin remedio.
Quien la observa no vuelve intacto,
desnudo queda más allá del cuerpo,
su penetrante mirada atraviesa,
y en secreto el alma se inflama,
quemando con un calor eterno.
Porque ella no seduce… atraviesa,
un eclipse que apaga el entorno,
deja un rastro de ardor y de sombra
en las palabras que nadie comprende,
la pasión hecha huella y silencio.